Era un cachorrito muy temeroso, señal de haber sido maltratado a su corta edad. Al enterarnos del caso pudimos rescatarlo. Estaba muy flaquito y lo tuvimos en tránsito a la espera de ese hogar que tanto necesitaba.
Pirata ahora se llama Pipo. Hace un añito que goza de la protección de una familia que le abrió las puertas de su hogar para recibirlo con mucho amor y cariño.
Nuestro Pirata ahora disfruta de un techo seguro, mimos y todo lo que un callejerito anhela tener.

A un año de su adopción desde aquí agradecemos a su nueva familia el hecho de haberle dado la posibilidad de acceder a una vida mejor y por tomar la decisión de adoptar un animalito abandonado !!! Muchas Gracias en nombre de Pipo / Pirata !!!

ApacAvellaneda