Fue atendido, medicado y realizó el tratamiento recomendado. A pesar de ello, Máximo debía ser muy fuerte para poder seguir adelante ante las secuelas nerviosas de la enfermedad.
Luego de haber sufrido el abandono, de atravesar dificiles momentos, hoy goza de un verdadero hogar al haber sido adoptado por quienes hoy son su familia.




Máximo tuvo una breve historia, triste y dolorosa, pero con final felíz. El que tanto merecía y necesitaba.
Para este angel y para todos aquellos que tienen la ilusión de encontrar una familia, va dirigida esta canción.
Para vos Máximo, nuestro angelito.

ApacAvellaneda.